El blog Hislibris publica una reseña de El usurpador del imperio, de Rosemary Sutcliff.
“El usurpador del imperio no es una segunda parte de El águila de la IX legión, puesto que son novelas independientes. Pero las historias que narran ambas mantienen una continuidad pese a los casi doscientos años que transcurren entre una y otra, a través de una especie de cordón umbilical que es a la vez físico y espiritual: La familia Aquila, un anillo, y la sombra de la legión perdida.
La historia trascurre en Britania, durante la denominada crisis del siglo III, más en concreto en el período que se denominó la revuelta de Carausio o revuelta Carausiana. El imperio romano está gobernado por la Tetrarquía (dos augustos, Diocleciano y Maximiano, y dos césares, Constancio Cloro y Galerio) y en Britania gobierna Carausio, autoproclamado emperador de Britania. El gobierno de Carausio fue consentido durante un tiempo, probablemente porque problemas más urgentes tenían los tetrarcas en otras fronteras del imperio, pues se extendió a lo largo de siete años. Durante estos años Carausio tuvo bajo su mando –parece que pacíficamente- las tres legiones acantonadas en la isla.”